Patrimonio Monumental Religioso y Civil

El modelo de Iglesia parroquial más repetido consiste en una nave rectangular con cubierta a dos aguas de losas de pizarra y armadura de madera, un prebisterio de planta cuadrada y cubierta a cuatro aguas, y una fachada principal en la que se superponen la puerta, un saetera y una espadaña. A esta tipología responden Iglesias como la de Taladrid, Tormaleo, San Clemente, Alguerdo y Marentes.

La Iglesia de San Antolín data del siglo XIII, aunque la primera referencia al monasterio es del año 1076. Es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón, ábside semicircular abovedado y techumbre de madera. La nave está separada del presbiterio por un gran arco de medio punto. El ábside se divide en dos zonas separadas por líneas de impostas. En su exterior destaca el pórtico, de finas columnillas que descansa sobre un murete, el edificio y este muro están hechos de pizarra. Su fachada principal es en forma de espadaña de tres pisos, en el primero está la puerta, en el segundo un gran ósculo, en el tercero es el campanario y está rematado por un frontón. Su primera estructura es del siglo XI. Al actual edificio se le fueron haciendo reformas y añadidos que van desde el siglo XIII hasta el XIX.

La Iglesia de Santa María de Cecos formó originalmente parte de un monasterio ya documentado en el año 912 en el falso testamento de Fruela II. Sin embargo, la estructura actual responde a la reforma realizada por la familia Ron para acoger sus sepulturas hacia el 1681. Su nave está cubierta con artesonado de madera, su capilla es abovedada y tiene nervios cruzados para reforzarla. Tiene unos bonitos retablos barrocos del siglo XVIII, de un solo piso y separado de los laterales por columnas terciadas. Tiene una gran decoración en la calle central.

Del siglo XVIII es la iglesia de Taladrid con cubiertas de madera a dos aguas, tiene capilla lateral y sacristía. Hay que destacar la techumbre de la capilla central que es en forma de artesa, algo muy poco común en Asturias. Cuenta con un retablo artesonado, policromado y con abundantes tallas además de un banco grabado con los escudos de los Ron, Ibias y Pataquín.

Son muy numerosas las capillas rurales que completan el patrimonio religioso del municipio.

Como patrimonio civil monumental permanecen algunos edificios que fueron palacios de las dinastías señoriales que ejercían sus dominios en Ibias, destacando el Palacio de Ron en Lagüeiro, y el Palacio de Tormaleo, del siglo XVI y XVIII respectivamente.

El Palacio de Ron en Lagüeiro data del año 1521. Tiene una torre central de tres pisos edificada en mampostería y tejado de pizarra a la que se le pusieron dos alas laterales. Tiene otras construcciones complementarias. El recinto se rodea de un muro almenado y sobre la puerta rematada en arco de medio punto, está el escudo tallado en madera con una "R" en el centro. Alberga una capilla dedicada a San Roque y San Antonio.

El Palacio de Tormaleo es de 1708 aunque ya desde un siglo antes (1613) existía la torre norte. Su estructura es de tres alas con tres torres cerrado por un muro. La distribución es alrededor de un patio cuadrado y adintelado, de donde salía la escalera de piedra que daba acceso al primer piso. Es de dos pisos, el bajo para cuadra y almacén y el superior para vivienda señorial. La fachada principal está entre dos torres, ambas con sendos escudos. El cuerpo central se encuentra enmarcado por dos pilastras y el eje central es la puerta-balcón con pilastras y molduras. Las torres son de tres pisos separadas por impostas, las ventanas están enmarcadas por grandes piezas monolíticas. Hay que destacar también su fachada lateral, formada por tres grandes arcos, uno cegado y sobre ellos una galería abierta. Fabricado en sillarejo, piedras para las esquinas y vanos y pizarra para el tejado. Se cubre con pizarra a cuatro aguas en las torres.

El otro edificio civil de cierto interés monumental sería el Ayuntamiento, que construido a principio de los 70, se estructura en 2 pisos, posee planta rectangular a la que está añadida una torre circular.

Además en algunas casas de diferentes aldeas del concejo todavía se conservan diversas tallas, escudos y elementos anexos acreditando el linaje de los que fueron sus pobladores. Entre otras varias destacaríamos la casa de Doña Vicenta Uría en Uría, la casa de Manolón en Andeo, casa del Meirazo en Seroiro, el caserío de Forna (antigua casa de los Valledor) así como especialmente varias de las casas de Busante y Taladriz, Casa del Roxo en Villaoril y la casa de Méndez de Riodeporcos.